Publicación de Enero 2018

Enero 2016
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Gestionar derechos es costoso

La administración y el seguimiento de la gestión de derechos es una pesadilla para los distribuidores de contenido, especialmente para los estudios. Era simple cuando solo había unos pocos derechos para vender y las formas para acordar eran fáciles (las ventas a menudo se concretaban mediante un apretón de manos), pero ahora la industria del cine y la televisión está lidiando con más de 80 derechos para una buena cantidad de programas.
Las empresas con mucho dinero, a menudo, usan firmas contables para diseñar algún tipo de programa de administración de derechos, pero esos recursos no les garantizan el éxito. De hecho, hay historias de terror en las que después de gastar US$ 10 millones, más o menos, las empresas de contenido tuvieron que contratar a algunos expertos para revisar los programas o eliminarlos por completo y comenzar de nuevo.
En el pasado, los departamentos contables se ocupaban del gerenciamiento de derechos. Y aún hoy, se apela a comisiones contables de firmas externas para diseñar software que permita realizar un seguimiento de los diferentes derechos antes de que los contratos de venta vayan a los departamentos legales.
En este punto, el área de ventas disputa, en lo contable y legal, las definiciones de los diferentes derechos con los compradores. Puede llegar a ser tan compleja esa definición que, a veces, las oficinas de ventas regionales de los estudios crean sus propios sistemas solamente para sus territorios.
Según Paul Mardling, vicepresidente de Estrategia en Piksel, la compañía basada en York, Inglaterra, "la definición de cada derecho es razonablemente clara en el alto nivel; sin embargo, hay mucha complejidad y variaciones en los pormenores de los derechos que figuran en cada contrato. Mucha de esta complejidad es provocada por el re-envasado de los derechos a los diferentes proveedores en el mismo territorio para permitirles diferentes formas de distribución (por ejemplo, streaming basado en ultraviolet versus derechos OTT)".
Una forma simple para definir los contratos de ventas sería que los compradores envíen acuerdos estándar, pero esta solución no es práctica para los grandes distribuidores y estudios.
Según los expertos, la forma lógica de crear y administrar un sistema de gestión de derechos tendría el siguiente orden departamental: Ventas, Legales, Asuntos Comerciales y, finalmente, Accounting o Contables. Entre esos departamentos, los grandes estudios incluirían Shipping, IT y una unidad de Derechos Especializados. En compañías más pequeñas, en cambio, algunas personas asumen varios de estos trabajos.
Hay seis ventanas básicas (Cinematic, Video, Digital, TV Paga, Cable Básico y TV Abierta) y 14 subventanas. Por ejemplo, la ventana cinemática, la relativa al cine, contiene tres derechos principales: Theatrical, Video Público y Non-Theatrical. En el caso de Digital, puede constar de varios derechos: SVoD afiliado y SSVoD OTT, NVoD, FVoD / Catch Up, TVoD, PPV, alquiler electrónico, AVoD, Electronic Sell-Thru (EST) e IPTV.
Un buen sistema de gestión de derechos capturaría: Productos, Derechos, Medios, Disponibilidad, Propuestas, Órdenes de venta, Ventanas Disponibles, Verificación de Conflictos, Contratos, Modificaciones, Gestión de Activos, Materiales, Shipping, Delivery, Facturas, Cuentas por Cobrar, Finanzas/ Accounting, Reportes, Seguridad.
Según Ryan Friscia, director de Finanzas de Boom Media, "algunos profesionales de la industria etiquetan EST y Electronic Rental como derechos de video. Un ejemplo sería comprar o alquilar una película en iTunes. Otros (incluyéndome a mí) consideran esto un derecho digital. Para mí, Video es solo la venta o el alquiler de 'hard goods'".
"Pero -agrega Friscia- el orden de las ventanas está cambiando. Los estudios ahora están haciendo un esfuerzo para condensar las ventanas lanzando películas en plataformas digitales mientras están todavía en la ventana 'Cinematic', es decir, se lanzan en una plataforma VoD premium en paralelo a la ventana 'theatrical' habitual. Además, todas las ventanas se están acortando y cruzando entre sí. Los derechos 'catch up' (básicamente, la capacidad de volver a ver una emisión broadcast en una fecha posterior) ahora se pueden aplicar a las ventanas de TV paga, básica y gratuita. Además, Netflix ignora por completo las ventanas y solo lanza digital o, a veces, digital y cinemáticamente. Sin embargo, el aprovechamiento de la alternativa cinematic por parte de Netflix es muy limitado; principalmente solo para propósitos de calificar para los diversos premios, como los Oscars".
Friscia también señaló que "la ventana más difícil de contar con un seguimiento es probablemente la digital, ya que hay muchas variaciones diferentes. Ésta es ahora una de las ventanas principales y una gran fuerza generadora de ingresos. Pero también permite altos niveles de piratería. De hecho, muchas compañías de entretenimiento ahora usan los datos de piratería digital para evaluar los mercados. Las empresas pueden utilizar distintos servicios para acceder y mensurar los datos de descarga ilegales y ver quién y dónde descarga las películas y la televisión de forma más ilegal".
Para Mardling, de Piksel, "uno de los problemas que vemos es que muchos contratos de derechos en línea requieren informes de los volúmenes reales de contenido entregados [por ejemplo, el número de episodios]. En la actualidad, no existen estándares sobre cómo volver a enviar nuevamente estos datos desde los sistemas de entrega a los sistemas de administración de derechos y finanzas. Esto significa que tenemos que hacer algo diferente para cada cliente, lo que implica, a menudo, exportar esa data a algún tipo de 'file flat' para el procesamiento manual".
También hay confusión sobre la transmisión de servicios de TV. Para algunos estudios de Estados Unidos, en términos de derechos de televisión, streaming significa "replicar un evento en vivo lineal autenticado a través de un MVPD" y no puede ser descargado. En lo que respecta a servicios como Netflix, se consideran derechos SVoD. HBO Now (SVoD) y HBO Go (streaming) son ejemplos típicos.
HBO Now es un servicio streaming de pago que ofrece acceso instantáneo e ilimitado a programas y películas de HBO. A diferencia de HBO Go, no requiere una suscripción de televisión por cable o satélite. HBO Now ahora solo está disponible en Estados Unidos. HBO Go es un servicio SVoD autenticado porque solo está disponible con una suscripción por cable o a través de un operador de cable en Estados Unidos.

 

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